Psicología

Discusiones de pareja en verano: cómo evitarlas

 Llega el verano, las vacaciones, y la hora de pasar más tiempo juntos… y ahora viene el problema, el paso del estrés de la rutina al relax de las vacaciones puede llegar a ser un gran enemigo si no sabes gestionarlo. Es entonces cuando te das cuenta de que ese defecto que durante el año, con la rutina del día a día, pasabas por alto, ya no lo aguantas tanto. El estrés y la carga emocional que tenemos salen a la luz, en su pleno apogeo, y junto con esto,  las fisuras previas de nuestra relación.

 

Qué paradoja es esto de que en verano, cuando se supone que es tiempo de desconectar y de disfrutar, es cuándo más discutimos con nuestra pareja, ¿no?

Por  consiguiente no conseguimos liberarnos del estrés crónico con el que vivimos sino que nos cargamos aún más. Y esto muchas veces sucede por esas expectativas idílicas que tenemos de las “vacaciones”, aquello que nos imaginamos en nuestra cabeza y nos queda maravillosamente perfecto, que finalmente no se llegan a cumplir.

 

Existen estudios estadísticos que demuestran que el 28% de los divorcios en España se producen en el tercer trimestre del año. Llega Septiembre y una de las noticias esperadas es el aumento de divorcios en España, es el segundo país de la Unión Europea con la mayor tasa de rupturas anuales (una cada cinco minutos).

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¿Cuáles son las causas de que discutamos más?

  • Una falta de comunicación entre la pareja en el día a día.
  • Los defectos de la otra persona, que durante el año se soportan, pero que en vacaciones, al pasar más tiempo juntos se hacen evidentes.
  • Ir arrastrando pequeños enfados, que no se hablan, se guardan, y en el momento que estamos un poco más relajados se acumulan en un “Gran enfado”, en un reproche constante.
  • Una vida cotidiana cargada de actividades, trabajo, estrés, obligaciones y poco tiempo libre, se convierte en la excusa perfecta para evitar afrontar estado emocional en el que se encuentra la pareja, dejarlo para luego (“Ya lo hablaremos cuando tengamos tiempo”), no mirarse a los ojos y decir lo que sentimos.
  • Tener la expectativa que en verano se encontrará la solución a las discusiones, y al no encontrarla o incluso aumentarse hacen que nos frustremos más

¿qué podemos hacer para evitarlo y disfrutar de nuestras vacaciones en pareja?

 

  • Aumentar la calidad de la comunicación entre la pareja. Evitar la Procastinación entre nosotros, que el tiempo transcurrido entre lo que nos molesta y la conversación para hablar de ello sea lo más corto posible. Promover el “Tenemos que hablar” cuando algo nos moleste o nos preocupe, para evitar que se convierta en un “Es que no te soporto”.
  • Crear un momento que se puede llamar “La hora de solucionar”. Organizar  este momento para decirle a nuestra pareja aquellas cosas nuestras, suyas o mías que durante la semana no hemos podido hablar. Aquello que se habló en su momento “por encima” pero que tenemos que darle una solución.
  • Aumentar la empatía y la comprensión con el otro. Intentar ponernos en su lugar y poder entenderlo un poquito más, así comprenderemos mejor como le afectan las cosas y por qué.
  • Utilizar palabras del tipo: “Lo siento”, “Gracias”, “ Te quiero”, “Te echo de menos”, “Me gustó lo que hiciste o lo que me dijiste”.
  • Aumenta tus relaciones sexuales. Algunos estudios demuestran que practicar relaciones sexuales a menudo, disminuye el nivel de estrés, y nos libera de las preocupaciones. Que mejor forma de compenetrarse con la otra persona que esta.
  • Tener tiempo de calidad entre la pareja y con cada uno de vosotros por separado. Hacer cosas en común que os gusten hacer es importante para mejorar la relación, pero también que cada uno se dedique un tiempo para el/ella mismx es fundamental para aumentar nuestro bienestar psicológico.
  • Usar la misma estrategia para solucionar los problemas de pareja se ha comprado que aumenta 31% la probabilidad de tener una relación satisfactoria.
  • Recuperar “La Magia”. Seguro que al inicio de vuestra relación todo era absolutamente maravilloso, todo lo que hacíamos con la otra persona nos encantaba, estábamos deseando de que llegara ese momento de la semana para poder verle y disfrutar de esa persona tan especial para nosotros. Intenta hacer cosas que hagan resurgir esa magia, planes que lleváis años sin hacer, lugares o sitios especiales a los que hace tiempo que no vais.
  • Romper con la rutina y traer la sorpresa a vuestras vidas. Intenta sorprender a tu pareja, no tienen por qué ser necesariamente algo extraordinario como una cena romántica, un viaje, o un regalo. También pueden ser pequeños detalles, una nota en el frigo, una carta en la cama, preparar esa comida que le gusta, hacer alguna actividad que al otro le gusta hacer, preguntarle por cosas que quizás nunca le hayas preguntado y que sean importantes para el/ella.

 

No hay que olvidar  que “La pareja es diferente de quienes la integra”, juntos somos uno, pero cada uno por nuestro lado somos nosotros mismos. Tomaros vuestro tiempo para vosotros, disfrutar de quienes sois juntos, disfrutar de esas vacaciones, aprender a desconectar de la rutina, intentar ver el lado positivo, y sobre todo intentar llegar a las vacaciones con todo el trabajo hecho para tener una buena relación es la mejor medicina para evitar estas rupturas. Tomemos conciencia y demos un vuelco a ese porcentaje de divorcios en bodas. Hagamos que las vacaciones sean eso, tiempo de disfrute con la pareja, con la familia y con uno mismo.

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Ana Garzón Nofuentes. Psicóloga Essential. Nº Col CM-02625

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