Psicología

 ¿POR QUÉ EN VERANO SOMOS MÁS FELICES?

¿Sabías que la luz tiene una gran influencia en nuestro estado de ánimo?

Días grises, días tristes” esta expresión no es una frase sin más, tiene significado científico y anatómico, ya que en función del tiempo que haga nuestro estado de ánimo varía.  La luz tiene una función poderosa en nuestros sentimientos, emociones, y pensamientos; se ha comprobado, que  por lo general los días de sol tendemos a estar más felices y los días oscuros o de tormenta se nublan con sentimientos de tristeza.

Existe un dato curioso, como poco, y es que en la mayoría de los casos las personas con depresión suelen tener fotofobia (miedo a la luz), la luz les molesta en exceso con lo que recurren a estar en habitaciones oscuras, o utilizar gafas de sol al salir a la calle. Se piensa que debido a ese estado de ánimo de tristeza tan instaurado, esos días grises que favorecen su estado de ánimo se convierten en su zona de confort de la que les es muy complicado salir.

¿CÓMO INFLUYE LA LUZ EN NUESTRO CUERPO?

Cuando el día se va apagando y la luz  va disminuyendo nos inunda una sensación de relajación y de calma, a la vez que de melancolía. En cambio, al amanecer, con el aumento de luz, se produce una activación en nuestro cuerpo.

Esto ocurre gracias a nuestro cerebro, y es que en él se encuentran ciertas estructuras que se encargan de regular la cantidad de luz que percibimos y la relación que toma con nuestro estado de ánimo.

Nuestro reloj biológico o ritmo circadiano, es un mecanismo que tenemos todos las personas por el cual nos orientamos en el tiempo, de tal forma que cuando nos empieza a picar el sueño sabemos que la hora de irse a la cama se está acercando. 

Y es que el cuerpo está biológicamente preparado para trabajar y rendir de día y dormir y descansar por  la noche, es la luz  la que nos proporciona la energía para mantenernos activos durante el día, se considera el principal estímulo ambiental que actúa en la sincronización del ritmo circadiano. Esto se debe a dos sustancias que tenemos en nuestro cuerpo, serotonina y melatonina. La melatonina, popularmente conocida como hormona del sueño, es una hormona que se produce en la glándula pineal (cerebro), su secreción  realiza en función del ritmo circadiano (sueño – vigilia), comienza a producirse cuando entramos en la oscuridad de la noche, y la falta de la misma puede ocasionar trastornos del sueño.

Esta hormona presenta un ritmo estacional, aumenta su producción y sus niveles se elevan en las épocas del año donde  los días son más  cortos y las noches más largas, incrementando así las horas de oscuridad (Doctora Carretero). La serotonina es un neurotransmisor repartido por diferentes zonas del cerebro que disminuye con la ausencia de luz dando lugar sí a una de sus funciones (entre otras),  la inhibición del sueño.

¿NOS SENTIMOS IGUAL DE ANIMADOS EN VERANO QUE EN INVIERNO?

La respuesta es NO, y es que existen varios estudios científicos que  demuestran  que  las condiciones meteorológicas influyen en como nos sentimos y  como nos relacionamos con los demás.

¿Has escuchado hablar del Trastorno Afectivo Estacional?

Pues bien, no es un mito, es un trastorno psicológico y existe. Es un síndrome que normalmente se presenta en las estaciones de otoño e invierno y que dura hasta el inicio de la primavera aproximadamente. Cursa con síntomas propios de la depresión y melancolía (estado de ánimo triste, abatido, disminución de la atención y concentración, disminución de la motivación, pérdida de la capacidad para experimentar placer).

Por el contrario, en verano y primavera, la mayor duración de los días junto con el tiempo soleado hacen que los rayos solares fomenten la liberación de serotonina, encargada de promover y mantener sensaciones de felicidad, de bienestar y calma, disminuyendo los sentimientos de abatimiento y tristeza.

Por este motivo, en verano las terrazas están llenas de gente, los parques se colapsan de familias, y se respira alegría por las calles, el buen tiempo anima a las personas en los diferentes ámbitos de su vida, y aumenta la vida sexual entre las parejas (este dato tiene una razón hormonal, en verano con el aumento de las horas de día y luz se asocia a picos hormonales más altos y se produce una estimulación de las glándulas que liberan las hormonas sexuales).

Como siempre decimos, todo es cuestión de actitud, y el refrán de “A mal tiempo, buena cara”  vamos a intentar ponérsela, si ya hay algo de predisposición a estar más desanimarnos en ciertas épocas del año, ¡Hay que darle la vuelta a la moneda!, hagamos que los días grises sean un  poco más azules, y salgamos a la calle a bailar bajo la lluvia, no esperemos en casa  a que pase la tormenta.

El sol sale para todos, y cuando llueve todos nos mojamos”, disfrutemos de todos y cada uno de los momentos que nos regala la vida y venga como venga el tiempo… ¡VAMOS A HACERLE FRENTE!

 

.

 

Ana Garzón Nofuentes. Psicóloga Essential. Nº Col 02625

 

 

Categorias

Psicología

Logopedia

Psicopedagogía

Disciplina Positiva

PIDE CITA: 672 174 048