Psicología 

¿Cómo salir de una relación Tóxica?

DetecTAR y solución

Desde hace unos años, en el área de las relaciones interpersonales, ya sean de pareja, familiares, o de cualquier otro tipo, uno de los temas estrella es concretamente el de las relaciones tóxicas.

En este artículo vamos a tratar algunos puntos sobre este tipo de relaciones y ver cómo estas tienen que ver con la dependencia que existe entre ambos miembros. Solo así podremos saber cómo salir de una relación tóxica.

Por supuesto, al hablar de “parejas” nos referimos a cualquier combinación que pueda existir; tanto a nivel de género, como de tipo de relación (amorosa, de amistad, familiar, etc). Porque parece ser, que las dinámicas “tóxicas” que se establecen típicamente en las relaciones amorosas, también se dan en otros ámbitos.

¿Qué es una relación tóxica? 

El término “tóxico/a” es uno de esos conceptos de moda hoy día, se aplican a casi cualquier cosa. Quizá su utilidad esté justificada, no hay duda, pero el sobreuso en ocasiones provoca un mal-uso. Pasado un umbral, parece que casi cualquier cosa (o relación, en este caso) es susceptible de ser tildada de tóxica; pero, ¿qué es una relación tóxica?

La tendencia predominante es pensar que una relación tóxica es toda relación que causa sufrimiento, pero nada más lejos de la realidad. Todas las relaciones pasan por malos momentos, todos hemos dañado en un grado u otro a nuestros seres queridos, empezando por nuestros padres y amigos; y por supuesto, a todos nos han hecho daño.

Existen pues, dos características fundamentales de las relaciones tóxicas que las diferencian de las demás, como podría ser una simple “mala relación” o una “relación que atraviesa un mal momento”. Detectarlas nos ayudará a saber cuándo salir de una relación tóxica.

detectar una relación tóxica

Definición de «Relación Tóxica» 

Estas dos particularidades son: la dependencia y la sistematización de los patrones “tóxicos”. Esto último no solo nos servirá para detectar una posible relación tóxica, sino también, nos permite disponer de una definición más singular:

“Una relación tóxica es toda aquella interacción entre dos personas, sin importar sus características individuales o el tipo de relación, que daña o deteriora la vida de uno o ambos miembros de forma sistemática y mantenida a lo largo del tiempo, junto con dificultades para romper la relación por motivos de dependencia”.

¿Cómo detectar las relaciones tóxicas? 

Como ya hemos dicho, no todas las relaciones que causan un daño en la persona, son necesariamente tóxicas. Aunque por supuesto, sufrir daños por parte de la otra persona, ya sean psicológicos y/o físicos, son el elemento central de toda relación tóxica. Pero además, para diferenciarla de otras relaciones «negativas», nos encontramos con:

1. Dependencia en las Relaciones Tóxicas

Además del sufrimiento, debe darse, en primer lugar, la dependencia: Esto se puede comprender mejor con un ejemplo:

  • Un profesor ningunea constantemente a un alumno. Es especialmente exigente con él, le castiga con frecuencia incluso sin motivos aparentes y genera un profundo dolor emocional en el niño. Día tras día debe soportar los ataques de su maestro.

En este ejemplo, tenemos a dos personas que mantienen una relación (profesor-alumno), donde además, una de ellas hostiga sin cesar y causa daños psicológicos a la otra. Este patrón se mantienen en el tiempo incluyendo así sus dinámicas (uso del poder y la autoridad del profesor para dañar y minusvalorar al alumno). ¿Por qué en este caso no hablamos de relación tóxica? (Aunque por supuesto, es una relación indeseable y debería ser castigada).

La respuesta es sencilla: No hay dependencia. El niño sigue yendo a clase porque no tiene más remedio, pero si pudiese, no volvería jamás.

2. Patrones Repetitivos en las Relaciones Tóxicas

En segundo lugar, debe haber un patrón repetitivo y constante. Si no, difícilmente se trate de una relación tóxica per se. Por ejemplo:

  • Jorge trata a su hermano (Edu) y compañero de piso, mal desde hace un tiempo. Le exige constantemente más atención en las tareas del hogar, mientras que él apenas hace nada; pasa el día irascible y se queja por todo. Incluso, le echa la culpa de cosas que poco tienen que ver. Edu poco a poco empieza a sentirse mal y su relación empieza a deteriorarse, a pesar de que siempre se habían llevado bien. Incluso, baraja la posibilidad de irse de casa.

En este ejemplo, deberíamos preguntarnos varias cosas: ¿Desde cuándo está así Jorge? ¿Sucede desde que viven juntos? ¿Le ha pasado algo fuera del hogar? (podría haber fallecido su pareja, tener problemas laborales, etc), ¿Cuándo están fuera de casa el patrón se mantiene?

Por supuesto, un mal-trato a otras personas nunca debe estar justificado por malas experiencias y siempre debe ser reprobado, pero sí ayuda a comprender la dinámica que se establece y, si es posible, a ponerle solución. En caso de que no tenga solución, a veces solo queda la opción de alejarse. 

Debemos recordar que la única forma de estar seguros sobre la toxicidad y gravedad de una relación es acudiendo a un psicólogo y permitiendo que este valore la situación.

¿Cómo salir de una relación tóxica? 

Antes de nada, debemos detectar la relación tóxica, como ya hemos comentado. Después, para responder a esta pregunta, debemos dejar claro si hablamos de una relación tóxica que sufre un conocido, o si hablamos de una relación tóxica en la que nos encontramos.

¿Cómo ayudar a salir de una relación tóxica? 

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En este caso no basta con decirle a la otra persona “aléjate de él/ella”, aunque seguro que esto ya lo has comprobado. En ocasiones, incluso ejercer presión para que abandone la relación alimenta aún más el círculo vicioso que vive con el otro miembro de la relación (caso paradigmático el de los adolescentes, aunque no exclusivo).

Bajo mi experiencia, recomiendo siempre empezar por otorgar apoyo emocional y comprensión (no olvidemos que la persona sufre) y por alimentar la confianza que tiene hacia nosotros.

Además, será fundamental entender los motivos por los que no puede alejarse del otro miembro de la relación tóxica. 

Poco a poco, y con tiempo, deberemos ayudarle, por un lado y sin ejercer presión, a descubrir los motivos por los cuales, no le conviene mantener esa relación. Por otro lado, ayudarle a combatir aquello que le genera dependencia, ya sea, encontrando alternativas*, modificando hábitos, etc.

*Algunos ejemplos: 

  • Si la persona es dependiente de su pareja, porque necesita afecto u atención, ayudarle a mejorar su relación con amigos, familia u otras fuentes de afecto puede ayudar significativamente..
  • Si la persona es dependiente porque necesita a la otra persona para sentirse valorada, buscar actividades que le hagan sentir valorada o incluso mostrarle cuando está con nosotros que es una persona valiosa y capaz.
  • Si la persona es dependiente porque tiene miedo a estar sola, de nuevo, pasar tiempo con ella y aumentar el tiempo que pasa con otras personas, le ayudará enormemente.

Por supuesto, la forma más segura y eficaz, sobre todo cuando la persona es consciente de que está inmersa en una relación tóxica, es ayudarla para que acuda a un psicólogo. Este le ayudará a salir de la relación tóxica, y no solo eso, sino que le permitirá descubrir aquellos patrones que le hacen caer en este tipo de relaciones para evitarlas en un futuro.

 

¿Cómo salir uno mismo de una relación tóxica?

En este segundo caso, no sería distinto al anterior, solo que aplicándoselo a uno mismo (cosa nada fácil). De forma sintetizada, los pasos para salir de una relación tóxica serían:

  1. Detección de la relación tóxica.
  2. Compresión de los motivos que mantienen la relación.
  3. Sustitución o modificación de patrones que mantienen la relación.
  4. Romper la relación y si es necesario, experimentar un duelo.

Como era de esperar, esto es solo una forma sintetizada y resumida de un método general para entender cómo salir de una relación tóxica. La realidad y cada caso concreto, es siempre más complejo y requiere de un análisis exhaustivo que solo un psicólogo titulado puede dar.

No es posible dar pautas más concretas, ya que todo depende de la dinámica particular de la relación y las variables que la mantienen. Y analizar esto correctamente requiere de atención individualizada.

No temas pedir ayuda si estás enfrascado en una relación tóxica, son muy frecuentes y tienen solución, lo único que sí debes temer es permanecer dentro de ella.

dependencia y relaciones tóxicas

Daniel Tejedor. Psicoanalista y Psicólogo Essential.

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