¿Cómo ayudar sin corregir?

¿Cómo ayudar sin corregir?

A día de hoy, cuando hablamos del término corregir pensamos en ello como algo natural y sin ningún tipo de consecuencia, pero ¿qué implicaciones tiene corregir a nuestros peques?

Implica que las cosas pueden estar mal o bien sin un camino entre ambas cosas.
  • También significa que si me he equivocado dependo de alguien para que eso en lo que me he equivocado cambie.

  • Si algo va mal necesito a un adulto que me haga ver que está mal, que nuestros peques no serían capaces de verlo por sí mismos.

Si llevamos estas conclusiones a niños que crecen y se convierten en adultos, obtenemos adultos que…
  • Piensan que o se es exitoso o fracasado, sin términos medios.

  • No saben convertir el fracaso.

  • Tienen muy pocas habilidades para resolver problemas.

  • Necesitan de otras personas para poder resolver sus problemas.

Entonces ¿qué podemos hacer por ellos mientras que son pequeños? ¿Les damos total autonomía?
En primer lugar, no tenemos que tener miedo del error, cada error es una oportunidad de aprendizaje que les damos a nuestros pequeños.
Ahora bien, nuestro papel ahí es muy importante, pues nosotros vamos a ser quienes les guiemos. En este punto, deberemos tener en cuenta en todo momento en que momento del desarrollo está nuestro pequeño y que habilidades tiene. Según sus habilidades le daremos más autonomía en algunas tareas y necesitará más apoyo en otras. Lo esencial es ir quitando las ayudas poco a poco según sus necesidades.
Ayudando empoderamos a los niños, mientras que cuando corregimos les resolvemos el problema.

Entonces… ¿Cómo podemos hacerlo?
A continuación os dejamos 3 pasos que os pueden resultar muy útiles.

Paso 1.
Este paso personalmente es uno de los que más empleo. Consiste en “Observar, esperar, escuchar”, esta idea nos muestra de manera muy clara lo que acaba de suceder, nos permite que nuestro peque tome la iniciativa, y le damos acompañamiento escuchándole atentamente.
Paso 2.
Otra idea es guiar con preguntas ¿Qué ha pasado? (nombramos el problema), ¿Qué se te ocurre que podemos hacer? ¿Qué necesitamos? (Búsqueda de soluciones). Este paso dependiendo de las habilidades de nuestros peques les podemos acompañar y dar ideas o que sean ellos mismo los que respondan.
Paso 3.
Otra idea que podemos usar es dividir en pasos sencillos un problema. Por ejemplo, ponerse los calcetines lo podemos dividir en:
  1. Desenrollar los calcetines.

  2. Introducir un pie.

  3. Estirar hacia arriba y así con el otro pie.

En este paso también son los niños con nuestra ayuda los que eligen.

Nunca debemos olvidar que a lo largo de estos 3 pasos lxs niñxs serán los protagonistas.

Estos pasos están dentro del enfoque firme y respetuoso de la disciplina positiva, que busca desarrollar en nuestros niñxs habilidades de autonomía, habilidades para resolver problemas, es decir, niñxs independientes con la capacidad de adaptarse al mundo que les rodea.
Si quieres saber más sobre la disciplina positiva o necesitas orientación sobre cómo ayudar sin corregir, ponte en contacto con Essential Centros de Bienestar (Mora, Toledo y Madrid). ¡SUS PROFESIONALES SON ESPECIALISTAS EN DISCIPLINA POSITIVA!
PIDE CITA: 672 174 048